En la 15° sesión ordinaria del HCD de Paraná, el debate no fue menor: se aprobó por unanimidad la modificación de la ordenanza 5785 para actualizar las reglas de prevención contra incendios en cocheras.
La iniciativa fue impulsada por los concejales Fernando Quinodoz, Luisina Minni y Susana Farías, de Más para Entre Ríos, y apunta a un punto concreto: adecuar el régimen vigente a la forma en que hoy se proyectan y habilitan los espacios de guarda de vehículos.
El artículo 21 de la ordenanza 5785 sostenía, en materia de prevención contra incendio, que “las puertas, ventanas, pisos, cielorrasos y techos deben ser incombustibles”. Ese texto, pensado para un modelo más tradicional de cochera, hoy aparece desactualizado cuando se proyecta sin distinción sobre cubiertas que pueden resolverse con sistemas livianos.
El artículo modificado establece que “la cubierta o techo de los espacios destinados a la guarda de vehículos podrá ser de mediasombra, de cualquier tipo”. También aclara que “los revestimientos pueden ser de combustión lenta, siempre que se apliquen a partes incombustibles”.
El argumento central es simple: una mediasombra cumple una función esencialmente climática y no estructural. Por eso, exigirle a esa cubierta el mismo estándar rígido de un techo tradicional genera una diferencia de trato que, según los fundamentos, carece de justificación suficiente.
La comparación con las playas de estacionamiento refuerza el punto. Son espacios abiertos al aire libre y su ordenanza específica no exige techo incombustible alguno. Sin embargo, ambas actividades comparten el mismo destino económico y funcional: la guarda transitoria de vehículos mediante habilitación municipal.
El texto aprobado destaca que ambas actividades están bajo control de la autoridad local y con sujeción a reglas de seguridad. En ese marco, conservar plenamente vigente el resto de las medidas esenciales de prevención permite flexibilizar solo la cubierta, sin abrir la puerta a un relajo general.
El punto fino está en la distinción entre estructura y cubierta. La mediasombra no es una estructura rígida; es una solución liviana con una función esencialmente climática. Por eso, el texto aprobado la trata como un elemento distinto al techo tradicional.
Tampoco se trata de un cheque en blanco. La norma admite revestimientos de combustión lenta, pero solo si se aplican sobre partes incombustibles. Ese detalle importa: flexibiliza la cubierta, pero mantiene el piso de seguridad que el HCD de Paraná decidió conservar.
La decisión del HCD de Paraná no es menor para el sector de cocheras: habilita un estándar más realista para mediasombra y ordena, con norma, una alternativa que el modelo tradicional no contemplaba. Queda ahora ver cómo se aplica en la calle, en cada habilitación y en cada verificación.


