El dato fuerte llega desde Neuquén, fuera de Entre Ríos: el Gobierno aprobó un nuevo RIGI para el proyecto Los Toldos II Este en Vaca Muerta. Tecpetrol invertirá más de US$6400 millones para ampliar la exploración y la producción de petróleo. La medida fue formalizada mediante la Resolución 1771/2026 y fija un desembolso exacto de US$6432 millones hasta 2054.
El plan no es una sola perforación: es una estructura completa. La Unión Transitoria RIGI Los Toldos reúne a Tecpetrol S.A. y Gas y Petróleo del Neuquén S.A. para desarrollar el proyecto. El desarrollo fue calificado como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP) dentro del sector de hidrocarburos.
El esquema tiene números duros: 380 pozos horizontales con ramas laterales de 2700 metros de longitud promedio. También incluye una Planta Central de Tratamiento capaz de procesar 70.000 barriles diarios de crudo y 3.600.000 metros cúbicos de gas natural. A eso se suman un oleoducto y un gasoducto para evacuar la producción.
La obra se despliega en tres tramos. El primero, desde el 1° de noviembre de 2024 hasta el 28 de febrero de 2027, demandará US$1635 millones para infraestructura, plantas, ductos y los primeros 16 pozos. La segunda etapa, entre el 1° de marzo de 2027 y el 30 de junio de 2029, destinará US$1268 millones para ampliar las instalaciones de procesamiento a su capacidad máxima y sumar otras 91 perforaciones. El tercer tramo, desde el 1° de julio de 2029 hasta 2054, concentra US$3529 millones para los 273 pozos restantes.
El Ministerio de Economía aseguró que el proyecto generará 3100 empleos directos y 4800 indirectos, aunque el dato concreto no se expresó en el documento oficial. La Unión Transitoria declaró además un compromiso de invertir US$1.760.214.800 en activos computables, entre bienes de capital, equipamiento, obras de infraestructura, ingeniería y servicios vinculados, durante los dos primeros años. Esa cifra excede el mínimo del 20% requerido para entrar, de acuerdo con la normativa vigente.
El RIGI pone a Vaca Muerta en el centro del debate energético nacional. Para la región, la señal es clara: la energía se sigue jugando en Neuquén, pero el efecto llega a la economía, al empleo y a la agenda productiva de todo el país. La apuesta es larga, y el control de los plazos va a ser la pregunta de fondo.
¿Qué cambia con este nuevo RIGI? Que el Estado nacional respalda una inversión de gran escala en una provincia que ya es protagonista de la energía argentina. La clave no está solo en los US$6432 millones, sino en la continuidad: la obra se extiende hasta 2054 y exige infraestructura, perforaciones y tratamiento de crudo y gas. Ahí se juega el compromiso real.


