La Sala N° 1 en lo Penal del STJER denegó por mayoría los recursos federales de las defensas. Los planteos estaban presentados por los abogados del exgobernador Sergio Daniel Urribarri, Carlos Marcelo Haidar y Diego Armando Cardona Herreros.
El fallo dividió a los integrantes de la Sala. Los vocales Miguel Ángel Giorgio y Susana Medina votaron por rechazar los recursos, mientras que Daniel Carubia consideró que debían concederse.
En su voto, Giorgio recordó que el recurso extraordinario federal es una vía excepcional, prevista para casos con cuestión federal en los términos del artículo 14 de la Ley N° 48. A su criterio, los planteos no demostraban de manera suficiente la existencia de arbitrariedad y repetían argumentos ya examinados en instancias anteriores.
La vocal Susana Medina adhirió a esos fundamentos y conformó la mayoría. En tanto, Daniel Carubia sostuvo que los escritos cumplían requisitos formales y que involucraban cuestiones federales vinculadas con garantías constitucionales y convencionales.
Para Daniel Carubia, los agravios contenían una crítica concreta y razonada de la decisión recurrida. Por eso, consideró que correspondía conceder los recursos para que la Corte Suprema analizara los planteos.
El dato fuerte no es solo el rechazo, sino la división de la Sala. En una causa que arrastra nombres con peso político y judicial, el voto disidente deja una fisura visible que no te podés perder de vista.
La mención al recurso federal como vía excepcional también importa. Giorgio no calificó los planteos como irrelevantes; sostuvo que no alcanzaban para habilitar la instancia extraordinaria.
En el fondo, el debate vuelve a la prueba digital. La evidencia de un dispositivo MacBook, las pericias informáticas y la cadena de custodia aparecen como el punto de fricción entre las defensas y la causa.
Las defensas también invocaron presuntas afectaciones a garantías constitucionales, al debido proceso y al derecho de defensa. Esas objeciones aparecen en el contexto de una causa donde la cadena de custodia y la validez de la prueba pesan en el destino del proceso.
Los recursos habían sido interpuestos contra una decisión previa de la Sala Penal, que había rechazado quejas contra una resolución de la Cámara de Casación Penal. Ese recorrido muestra que el tema ya transitó varias instancias antes de llegar al STJER.
Con la denegación resuelta por mayoría, las presentaciones no serán elevadas a la Corte Suprema por esta vía. Quedan, sin embargo, las alternativas procesales que pudieran corresponder en el curso de la causa.
La decisión del STJER no cierra la historia judicial. Cierra, por ahora, una puerta concreta: la de que la Corte Suprema revise los planteos por esta vía federal. El resto del camino procesal sigue abierto.


