Un bin de fruta, unos 350 kg, apenas alcanza para 4 litros de gasoil. Ese dato bastó para encender la bronca en la citricultura de Entre Ríos, donde el presidente de la FECiER, Moro, salió a reclamar por trabas que, según su lectura, vienen del gobierno de Frigerio y de una dirigencia que hoy no aparece en primera línea.
En una entrevista al periodista Cesar Gismondi, Moro no dio nombres de los colegas que, en su relato, ‘están agazapados’. Pero las referencias quedaron al descubierto: el exsenador Miguel Piana, Alfredo De Angeli y Toller aparecieron en el relato como posibles destinatarios de la crítica. Hasta el cierre de esta nota, no se conocía un descargo de los dirigentes mencionados.
El reclamo no es menor. Moro señaló como trabas una futura ley de agroquímicos y una barrera sanitaria por el HLB que, según sus dichos, el SENASA querría instalar entre Federación y Concordia. Para el dirigente, esas medidas no pueden seguir sumándole costos al productor a cambio de nada.
El dato que más pesa es el económico: con un bin de fruta, alrededor de 350 kg, solo se pueden comprar 4 litros de gasoil. ‘No hay un mango en la calle’, resumió Moro, y advirtió que la citricultura hoy se mueve con cheques o transferencias, sin margen para seguir absorbiendo presión.
La crítica también cayó sobre la dirigencia del sector. Moro recordó que, en otras épocas, los productores salían a cortar rutas y a tirar fruta en la calle. Hoy, dijo, eso no está ocurriendo, y los describió como ‘agazapados’: dirigentes que, según su relato, antes acompañaban las protestas y hoy ocupan cargos o apoyan a políticos.
El contexto institucional también pesa. En la última reunión de la FECiER, en junio, ninguna de las asociaciones de Federación, Villa del Rosario y Concordia quiso presidir la entidad. Por eso, Moro repitió mandato y se presenta como el primero en ser reelecto en la entidad.
La bronca también se nota en el manejo sanitario. Moro contó que propuso que los que hacen el monitoreo en Concordia vayan a Federación y los de Federación a Concordia. Según su relato, la Asociación de Concordia le prohibió enviar a los de ‘acá’ hacia Concordia. ‘Lo dejo ahí y que cada uno saque sus propias conclusiones’, dijo.
El cierre fue a puro advertencia. Moro dijo que no está pegado a ningún partido político y que, como presidente de la FECiER, su misión es defender a los asociados. ‘No estamos a la altura de las circunstancias’, resumió, y anticipó que la medida de fuerza va a estar sobre la mesa.


