¿Te parece poco que una ciudad entera espere agua? La nueva planta potabilizadora de Concordia volvió a estar en el centro de la escena: funcionarios recorrieron la obra y adelantaron que la finalización llegaría en 2027. El dato fuerte es que el intendente Azcué habló de un 92% de avance y de una suma cercana a los $14.000 millones para terminar.
La recorrida no fue un acto de vitrina. El funcionario Coria la describió como una obra «emblemática y necesaria» porque viene a resolver un problema. Recordó que se inició en 2017, cuando el gobernador Rogelio Frigerio era ministro del Interior, y que hoy apunta a dar agua potable a la casi totalidad del municipio de Concordia.
El secretario general de la Gobernación, Colello, sumó el mismo tono: la obra «muy esperada» garantiza llevar «algo tan imprescindible» como el agua a cada habitante de Concordia. También elogió la disponibilidad de Coria: «permanentemente atiende el teléfono», dijo, y admitió que la provincia hace pedidos constantes y encuentra «receptividad y predisposición».
Ahí apareció el tema plata. Colello explicó que se está haciendo un «ordenamiento de las cuentas públicas»: gastar menos de lo que entra para «mandar la plata donde realmente tiene que ir, que es a la gente». Para eso, sostuvo, hay que eliminar privilegios y cuestiones que «no vuelven a la gente». El mensaje es claro: sin aire, no se termina una obra así.
El intendente Azcué puso números duros: la obra tiene un 92% de avance y aún requiere una suma cercana a los $14.000 millones. Puso el dedo en la llaga: la inflación descontrolada generaba redeterminaciones permanentes y «las empresas no podían avanzar porque la inflación te comía todo el tiempo». Ahora, dijo, se vive «con mayor previsibilidad» y se puede planificar.
Azcué también metió un dardo político. Sostuvo que se está gestionando con «seriedad, responsabilidad y honestidad» y que la obra se va a terminar «más allá de lo que digan algunos oportunistas, mentirosos y charlatanes». La frase no cayó en un vacío: hace 48 horas, el diputado provincial Enrique Cresto pidió que funcionarios y equipos técnicos del Gobierno nacional recorran la planta de Obras Sanitarias y expliquen qué falta para poner en marcha una obra que, según su reclamo, está ejecutada en un 93% y lleva tres años paralizada.
El PJ no se quedó callado: Cresto y Ávila reclamaron respuestas a Nación por la Planta de Agua en el Concejo. En paralelo, Colello insistió en que cuando Nación, Provincia y municipio trabajan juntos «se logran cosas importantes». Dijo que desde el gobierno provincial trabajan en un acuerdo para saldar una deuda vieja: «Es lo que le debe la Anses a la Caja de Jubilaciones. Son $10.000 millones que estamos recibiendo por mes y que nos permiten bajar el déficit de la Caja».
La cuenta queda así: una obra enorme, con el 92% según el municipio y el 93% según el reclamo del PJ, con $14.000 millones por delante y una promesa de finalización en 2027. El agua es un derecho básico, pero en Concordia sigue siendo también un termómetro político: si se termina, se cierra una cuenta pendiente; si se atrasa, la bronca va a crecer.


