El canciller Pablo Quirno no anduvo con rodeos: el Reino Unido está tomando medidas unilaterales en las islas Malvinas, según la lectura oficial argentina.
La queja apunta a la explotación de hidrocarburos y de recursos naturales en los espacios marítimos circundantes, y el reclamo fue llevado al Tribunal Internacional del Derecho del Mar, dependiente de la ONU.
“Básicamente, nosotros entendemos que el Reino Unido está tomando medidas unilaterales que van en contra de la convención de las Naciones Unidas del Derecho al Mar, y sometemos al tribunal arbitral esta situación”, sostuvo Quirno.
El color político aparece cuando el funcionario menciona a unas 40 empresas de las Islas Malvinas reunidas con autoridades chilenas de Punta Arenas para un encuentro comercial.
“Esto que sucede es por el intendente de Punta Arenas, no es el gobierno nacional (de Chile), y actuaremos en la medida de nuestro espacio jurídico, diplomático, porque la estrategia es pacífica y diplomática”, afirmó Quirno.
Sobre Chile, el canciller dijo que la relación con el Ejecutivo de Jorge Kast es “muy fluida” y que Argentina va a seguir respetando su reclamo en los foros.
El otro frente es Israel: las empresas que buscan explotar recursos de hidrocarburos de las islas provienen de ese país, y por eso existe un diálogo con Benjamín Netanyahu.
“Estamos en conversaciones con el gobierno israelí desde noviembre del año pasado, cuando fui nombrado canciller, y esas conversaciones continúan de manera fluida y constructivamente”, explicó Quirno.
La mención a la convención de las Naciones Unidas no es un adorno: marca el terreno jurídico donde Argentina quiere que se discuta la cuestión, más allá de la presión política.
¿Vos creés que la Argentina se queda solo en el plano verbal? No: la idea es que el tribunal arbitral evalúe la situación, en una jugada que combina diplomacia y presión internacional.
El frente también tiene aroma a negocios: el viaje a París con el presidente Javier Milei para la “Argentina Week”, en la sede oficial de la OCDE.
Según describió el canciller, habrá paneles sectoriales con jugadores privados, proyectos, resultados y la participación del Gobierno Nacional para explicar las condiciones macroeconómicas, la desregulación y la apertura comercial.
El dato no menor: la presencia de gobernadores provinciales en el viaje a la capital de Francia, con el objetivo de buscar inversiones estratégicas.
En paralelo, el frente comercial busca mostrar que la Argentina no solo defiende su reclamo, sino que también abre la puerta a negocios con actores privados y autoridades.
Entre la presión diplomática, el tribunal marítimo y la búsqueda de inversores, la Argentina juega una partida que no se resuelve solo con palabras: hay que sostener el reclamo sin perder el pulso comercial.


