La soja volvió a caer con fuerza este lunes en Chicago cuando China decidió no quitarle el arancel extra a la oleaginosa de Estados Unidos. El poroto, que es el producto que más compra el gigante asiático, quedó afuera de la lista de rebajas arancelarias y mantuvo un adicional del 10%.
El golpe en el mercado internacional fue inmediato: el precio de la tonelada perdió US$ 11,5, un 2,4%, y cerró en US$ 473,35. En el mercado argentino, el contrato de noviembre bajó US$ 6 y quedó en US$ 372,5 por tonelada.
La exclusión de la soja pesó más que el maíz y el trigo, que sí entraron en la lista de rebajas. Para la analista Mariela Brandolin, la desilusión expone al poroto a la presión de cosecha estadounidense, un factor que suele ser bajista. Además, el mercado esperaba que la Casa Blanca diera detalles concretos de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping.
La especialista recordó que la soja venía con subas previas por la expectativa de que China quitara el arancel. Cuando esa expectativa se incorpora al precio y no se confirma, el mercado corre. De hecho, la estadística muestra que la soja noviembre en Chicago subió solo 44% de las veces en septiembre desde 2008.
En el mercado local, la lectura es más prudente. Brandolin señaló que el precio argentino no copia exactamente las subas ni las bajas de Chicago. En este caso, la baja de US$ 6 en el contrato de noviembre es importante, pero las fábricas tienen stock y eso les da margen para no pagar de más.
La analista de Gestor Max, Luciana Bilbao, agregó que la decisión china limita la competitividad de la soja estadounidense frente a la sudamericana. En otras palabras, China sigue comprando soja de Estados Unidos, pero no apareció ese salto adicional de demanda que el mercado había empezado a descontar. Por eso, más que un cambio estructural, se ve una combinación de corrección de expectativas, presión estacional y cautela frente a la oferta sudamericana.
La asesora comercial Paulina Lescano sumó otros factores: la sobrecompra de contratos por parte de fondos especulativos y la política de tasas de la Fed. El mercado venía agotado en las subas y cualquier disparador podía generar una toma. Para el productor argentino, el dato clave es que Chicago muestra mayor debilidad, pero el mercado local todavía conserva precios relativamente firmes y oportunidades de cobertura para la campaña 2026/27.
El mensaje para el productor argentino no es solo de baja. Si te dedicás a la soja, este dato no te puede pasar desapercibido: hay que mirar el precio local, la campaña 2026/27 y la posibilidad de cobertura. En un mercado volátil, la decisión de China no cerró la historia, pero sí le puso un freno a la expectativa que venía de la cumbre.


