La provincia no anda corta de promesas: tiene 492,5 millones de dólares comprometidos en seis programas que ya se mueven entre obra terminada, obra en ejecución y proyecto en marcha. El financiamiento llega de BID, CAF, FIDA y BCIE y apunta a inversiones que no caben en el presupuesto corto de una administración.
La gestión está en manos de la Secretaría General de la Gobernación, a cargo de Mauricio Colello, y de la Unidad Ejecutora Provincial. «Pese al contexto económico nacional, la Provincia logró estabilizar sus cuentas, recuperar obra pública y mejorar indicadores financieros», indicó Colello.
El coordinador general de la UEP, Gustavo Cusinato, subrayó que los programas responden a necesidades concretas y a las prioridades de inversión definidas por el gobierno provincial. En otras palabras, no son fichas de mostrador: son proyectos que buscan resolver cuellos de botella productivos, de tránsito y de servicios.
Un ejemplo claro es el Programa de Desarrollo e Integración de la Región de Salto Grande, financiado por el BID con 50 millones de dólares y recientemente finalizado. Ese dinero permitió la readecuación integral del Aeropuerto Comodoro Pierrestegui de Concordia y tecnología para modernizar el Centro de Frontera Concordia-Salto, con mejores controles y tiempos de espera más ágiles.
El programa dejó otro rastro: 2.667 millones de pesos en Aportes No Reembolsables para 296 inversiones privadas de los sectores productivo y turístico de Concordia, Colón y Federación. Una línea específica de energías renovables sumó 78 proyectos por 1.376 millones de pesos en ANR, cubriendo el 60 por ciento de cada inversión privada.
También financió equipamiento de accesibilidad para personas con discapacidad destinado a complejos turísticos, mejoras en los espacios recreativos del Perilago de Concordia y estudios sobre cadenas de valor, desarrollo termal y alternativas logísticas. Entre esas alternativas figura la proyección de un puerto de barcazas en Concordia, una proyección que ya está sobre la mesa.
En saneamiento, el Programa de Saneamiento Integral de las Ciudades de la Cuenca del Río Uruguay, con 80 millones de dólares del BID, contempla optimizar la planta depuradora de efluentes de Gualeguaychú, construir y remodelar integralmente el sistema cloacal de Concepción del Uruguay y levantar una nueva planta de tratamiento de aguas residuales en Colón.
En rutas, el Programa de Caminos para el Desarrollo Productivo, financiado por CAF con 40 millones de dólares, reconstruye 64,7 kilómetros del camino Viale-Arroyo El Durazno. La obra atraviesa una zona de fuerte actividad agrícola, ganadera y láctea, y busca mejorar la transitabilidad y facilitar la salida de la producción.
El PROSAF, Programa de Desarrollo Productivo del Sector Apícola, financiado por FIDA con 15 millones de dólares, apunta al sector apícola con infraestructura vial, accesos, equipamiento y herramientas para fortalecer a los productores. Es una de las apuestas más específicas de la lista, y de las que puede dejar huella en el campo entrerriano.
El financiamiento de mayor magnitud es el Programa de Infraestructura Vial Sostenible para el Desarrollo Productivo de Entre Ríos, con 280 millones de dólares del BID. Entre sus intervenciones están la rehabilitación y reconstrucción de las rutas provinciales 1 y 2, la construcción de la Circunvalación de Nogoyá, la reconstrucción del puente sobre el arroyo Sauce y la readecuación del Canal Mihura, en Gualeguay.
También figura el Programa de Conectividad y Desarrollo Vial, parte del paquete de inversión que la provincia gestiona.


