“Nos quieren enseñar educación financiera para llevar la culpa a la gente que no sabe cómo gastar su dinero ni por qué se endeuda cuando el trabajador se endeuda porque el sueldo no alcanza”, sostuvo la dirigente sindical de Fimpel. La frase caló en el debate docente porque llega en medio de una paritaria que, según el gremio, deja el salario por debajo de la línea de pobreza.
El gremio recordó que el salario docente retrocedió 18% entre diciembre de 2025 y agosto de 2026. La oferta del gobierno es de 7% desde septiembre hasta fin de año, con tramos que se cobran con demora: 3,5% en septiembre para octubre, 1,5% en noviembre para diciembre y 2% en diciembre para enero de 2027.
Por eso, la conclusión del gremio es que la propuesta es insuficiente y no alcanza. Fimpel no quiso adelantarse porque quiere ver qué se votó en las asambleas escolares en toda la provincia. A media tarde se dará a conocer el resultado del Congreso.
Aun así, sostuvo que si se aprueba el ofrecimiento en esos números, se consolida la pérdida del poder adquisitivo del salario docente. No es un detalle menor: el debate se da con un Congreso que, para AGMER Concordia, se desarrolla en un contexto de ajuste permanente.
Ayer, el gobernador Rogelio Frigerio encabezó una conferencia de prensa donde anunció un programa que busca ordenar el acceso al crédito, ofrecer financiamiento en mejores condiciones, aliviar el endeudamiento y dar mayor transparencia en los descuentos sobre los haberes. El mismo Gobierno lanzó un programa de alivio financiero para empleados públicos y jubilados.
Desde el Consejo General de Educación aseguraron que trabajan en la incorporación de educación financiera en las aulas porque, según dijeron, hay que educar desde temprana edad y de manera creciente en esa materia. Ahí aparece el choque de discursos: el Estado propone una herramienta educativa mientras el gremio reclama que el problema no es saber gastar, sino que el sueldo no cubre la canasta.
La dirigente recordó que la línea de pobreza está situada en torno a $1.600.000 y un docente que recién se inicia percibe $850.000, con un gran componente de montos “en negro”. “El salario no alcanza y el endeudamiento es para comer, para vestirse, para pagar alquileres”, mantuvo.
La secretaria general de AGMER Concordia, María José Chapitel, mencionó que el contexto del Congreso no es solo salarial. También incluye cambios en los diseños curriculares de los programas de educación secundaria para jóvenes y adultos, con recortes en horas cátedras y materias que dejan de ser específicas. “Incluso se habla de materias con modalidad presencial y otra autoasistida”, indicó.
El resultado de las asambleas escolares definirá si el Congreso aprueba o rechaza la oferta. Mientras tanto, la discusión docente mezcla salario, deuda, poder adquisitivo y una reforma curricular que, para el gremio, profundiza el ajuste en la escuela.


