La marcha de los miércoles en Concordia dejó este semana un episodio que va a dar que hablar: Ramón Cabrera, referente de SURGE, fue trasladado junto a Julio Perlestein y el fotógrafo Claudio Verón a la Jefatura Departamental Concordia de la Policía de Entre Ríos, bajo el argumento de “averiguación de antecedentes y actualización”.
Cabrera no tardó en salir a dar su versión una vez recuperada la libertad. “Prácticamente sufrimos una suerte de represalia, de represión de la fuerza de seguridad de la Policía de Entre Ríos”, afirmó en un mensaje difundido tras el hecho. Para él, el traslado no fue un procedimiento de rutina: estuvo directamente vinculado con la quema simbólica de una cartulina que representaba la bandera estadounidense, realizada durante la movilización.
“Estaban tratando de reprimirnos porque habíamos prendido fuego, de alguna manera simbólica, una cartulina que representaba la bandera estadounidense”, sostuvo. El gesto, explicó, fue una respuesta a declaraciones recientes del presidente Donald Trump y al respaldo del Gobierno argentino a esas posiciones, sumado a cuestionamientos a las políticas nacionales y provinciales y a la situación que atraviesan los jubilados.
Pero lo que más encendió a Cabrera fue lo que, según él, ocurrió dentro de la Jefatura. Asegura que recibieron una advertencia directa: “Nos hicieron una especie de amenaza de que no podemos seguir con estas actitudes, porque nos van a detener y meter en la cárcel”. La lectura del referente es clara: el objetivo del traslado fue disciplinar, no investigar. “Quieren poner un ejemplo llevándonos a la Jefatura Departamental para que nos veamos ninguneados, menoscabados y tengamos miedo. Pero no lo van a conseguir”, advirtió.
Durante el tiempo que los tres permanecieron en la dependencia policial, integrantes de la Mesa Coordinadora de Jubilados, la juventud del PJ y compañeros de SURGE se mantuvieron en la puerta de la Jefatura hasta que todos pudieron salir. Cabrera también destacó el acompañamiento de los abogados Ezequiel Pérez, Félix Román y Marcos Petit, quienes se acercaron para interiorizarse sobre la situación.
La respuesta de la Policía de Entre Ríos o de la Jefatura Departamental Concordia no estaba disponible al momento de esta publicación. Lo que sí quedó claro es la postura de los manifestantes: “Nosotros vamos a seguir. No vamos a abandonar la calle”, cerró Cabrera. Las marchas de los miércoles en Concordia siguen en pie, y la tensión con las fuerzas de seguridad acaba de subir un escalón.


