De madrugada, con la plaza en silencio, alguien cortó y se llevó varios metros de cable del alumbrado público. Paraná sumó otro episodio de vandalismo que no solo apaga luces, sino también la tranquilidad de los vecinos del sector.
El hecho quedó registrado por una cámara de seguridad, lo que permitió documentar el momento exacto del robo. La sustracción dejó una parte de la plaza completamente a oscuras, una situación que, según los vecinos, no es la primera vez que ocurre en la zona.
La presidenta de la comisión vecinal fue quien tomó la iniciativa: realizó la denuncia correspondiente y salió a pedir públicamente mayor presencia policial en el área. Su reclamo apunta a la reiteración de hechos similares, un patrón que preocupa a quienes viven y frecuentan el espacio público.
El robo de cables de alumbrado es uno de esos delitos que golpea doble: primero, porque destruye infraestructura que costó dinero público instalar; segundo, porque deja a la comunidad expuesta, sin iluminación en espacios que deberían ser seguros. Y cuando pasa más de una vez en el mismo lugar, la pregunta que queda flotando es inevitable: ¿cuántos robos más hacen falta para que llegue una respuesta concreta?
La denuncia está radicada y la comisión vecinal espera que las autoridades tomen medidas antes de que el próximo amanecer encuentre más metros de cable faltantes y más rincones de la plaza sumidos en la oscuridad.


