La costa de Federación se deteriora y el intendente Gustavo Bravo salió a buscar los fondos donde hay que buscarlos: en el Congreso Nacional y con la mira puesta en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande.
Durante su visita a la cámara legislativa, Bravo presentó un proyecto de resolución mediante el cual se solicita al Poder Ejecutivo Nacional, a través de la Delegación Argentina ante Salto Grande, el financiamiento y la ejecución de un plan de contingencia y reconstrucción de la infraestructura de defensa costera de la ciudad. El pedido no es menor: el frente costero viene siendo golpeado por procesos de erosión y por las constantes variaciones en el nivel del lago.
Los sectores que requieren intervención son varios y bien conocidos por los federaenses: Avenida Sixto Ríos, Costanera, Playa Grande, Playa Bali, Bahía Casino y La Olla. En todos ellos se necesitan tareas de mantenimiento, reparación y reconstrucción para proteger tanto la infraestructura urbana como los espacios de uso comunitario y turístico.
Bravo no esquivó la dimensión del problema. “Federación necesita una intervención integral para atender el deterioro que presenta nuestro frente costero”, afirmó el presidente municipal, y fue más lejos al subrayar que “nuestra costa es parte de la identidad de Federación y un motor fundamental para el desarrollo turístico, económico y social de la ciudad”. No es retórica vacía: para una ciudad que vive en buena medida del turismo termal y lacustre, perder la costa es perder el corazón del negocio.
El intendente cerró su participación con un mensaje claro hacia su comunidad: “Como presidente municipal, seguimos gestionando y llevando las necesidades de nuestra comunidad a cada ámbito donde se toman decisiones”. La gestión ante Salto Grande tiene lógica propia, dado que el organismo binacional es corresponsable del manejo del embalse y, por ende, de las consecuencias que sus fluctuaciones generan sobre las costas de las ciudades ribereñas.
El proyecto de resolución presentado por Bravo deberá recorrer ahora el camino legislativo y esperar la respuesta del Ejecutivo Nacional. Lo que queda claro es que Federación no está dispuesta a ver cómo el lago se lleva, metro a metro, uno de sus activos más valiosos.


