El número es duro y no para de subir. El comercio de Concordia acumuló más de 500 despidos en lo que va del año, y la tendencia, lejos de revertirse, sigue en alza. La cifra la dio Juan José Simonetti, delegado del Centro de Empleados de Comercio, y resume un panorama que muchos trabajadores ya viven en carne propia: empresas que bajan la persiana, salarios que no alcanzan y un mercado laboral que se achica mes a mes.
En la última semana, el golpe fue doble y concreto. Alrededor de 35 trabajadores de una concesionaria de autos de la ciudad y la región perdieron su fuente laboral por el cierre de la firma. Al mismo tiempo, un supermercado de grandes superficies también despidió empleados en una de sus sucursales. Dos casos que no son excepciones, sino parte de una cadena que viene arrastrándose desde los primeros meses del año.
“Nosotros a mitad de año ya teníamos contabilizado más de 500 despidos y esto continúa“, precisó Simonetti. “Hay meses que hay más gente despedida y hay otros que aminora un poco la situación. Venimos en una situación de caída del empleo sostenida. El año pasado no fue tan fuerte, pero los primeros meses de este año fueron muy fuertes”, agregó.
Lo que preocupa no es solo el número de despidos, sino hacia dónde van esos trabajadores. Simonetti fue directo: el empleo formal de calidad, con todos los beneficios que garantiza la Ley de Contrato de Trabajo, “prácticamente no existe” para quien queda cesante hoy. La salida es el trabajo informal: aplicaciones de delivery, repartos, changas. “Es muy difícil conseguir un trabajo con inscripción como era antes”, señaló el referente sindical.
El problema, además, no es exclusivo de Concordia. Según Simonetti, el contacto con otras ciudades de la provincia y del país confirma el mismo diagnóstico: “Hay mucho despido, hay provincias que tienen más cantidad de trabajadores que quedan fuera del sistema”. Y apuntó sin rodeos a la política económica nacional como el factor de fondo que explica lo que está pasando.
El círculo vicioso es claro: los salarios no alcanzan, el poder adquisitivo cayó, la gente se endeudó con billeteras virtuales y tarjetas de crédito, el consumo se retrajo y las empresas registran caídas en las ventas todos los meses. “A la gente hoy no le alcanza el salario”, resumió Simonetti, sin eufemismos.
Sobre la Reforma Laboral, el delegado fue tajante: no sirvió para generar empleo. “Lo que hizo fue que todos los derechos que tenía el trabajador dejarlo, pero como no hay ventas y no hay demanda de mano de obra, las empresas no pueden tomar trabajadores en este contexto”, explicó. Hace pocos días, el Centro de Industria, Comercio y Servicio de Concordia también había advertido sobre el estancamiento de las ventas y la ausencia de señales de recuperación en el corto plazo. El cuadro, por donde se lo mire, no muestra respiro.


