Casi 40 años después de la visita de san Juan Pablo II, la Argentina tendrá un Papa en su suelo. El Vaticano confirmó este lunes el cronograma oficial de León XIV, que llegará al país el 8 de noviembre y se irá el 11, dejando atrás una agenda que mezcla mística, política y una señal social que nadie va a poder ignorar.
Robert Francis Prevost, el primer Papa agustino de la historia y el primero nacido en Estados Unidos, aterrizará en Buenos Aires el domingo por la tarde, después de pasar por Uruguay. Su primera parada será un homenaje al general José de San Martín en la plaza que lleva su nombre. Después, la Casa Rosada: encuentro con el presidente Javier Milei, seguido de un acto en el Palacio Libertad con autoridades, cuerpo diplomático y sociedad civil, donde pronunciará su primer discurso en el país.
El lunes 9 de noviembre arranca con una visita que ya genera expectativa: a las 9.15, el Pontífice de 71 años estará en el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, junto a trabajadores y personas con discapacidad. La elección no es casual ni inocente: en el contexto de los recortes en el área social que viene aplicando el Gobierno nacional, la parada tiene el peso de un mensaje directo. A las 11.30, misa en el Monumento a los Españoles en Palermo, el mismo escenario donde Juan Pablo II ofició en 1982, pocos meses después de la guerra de Malvinas.
La tarde del lunes no afloja: a las 16.10, León XIV se reunirá en la Universidad Católica Argentina, en Puerto Madero, con empresarios, sindicalistas y representantes de movimientos sociales. A las 17.30, encuentro con líderes de comunidades cristianas y otras tradiciones religiosas en el Palacio San Martín. Cierra la jornada con una celebración de vísperas en la catedral metropolitana junto al episcopado argentino, y cena con los obispos en el arzobispado.
El martes 10 de noviembre el Papa vuela a Córdoba desde Aeroparque a las 7.30. A las 10, misa multitudinaria en la explanada de la Escuela de Aviación Militar. A las 15.15, encuentro con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y seminaristas en la catedral cordobesa. Luego regresa a Buenos Aires a las 18.10 y, dos horas después, protagoniza una vigilia de oración con jóvenes en el Monumento a los Españoles. El mismo lugar que la misa del día anterior, una decisión que el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, explicó como una forma de abaratar costos y ampliar el acceso.
El miércoles 11 de noviembre, cierre con todo: la tercera y última gran misa en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, a las 10. Una visita que cumple un deseo que su predecesor, el papa Francisco, nunca pudo concretar. Después de Luján, León XIV continuará su gira hacia Perú, país del que también es ciudadano tras sus años como misionero y obispo en esas tierras.


