El reloj corre y los docentes entrerrianos no tienen margen para esperar. AGMER convocó a un Congreso Extraordinario para definir su postura frente a la propuesta salarial del Ejecutivo provincial, en un contexto donde el gremio denuncia una pérdida acumulada del 18% del poder adquisitivo entre diciembre de 2025 y agosto de 2026.
La convocatoria se produce en el marco de la segunda reunión de la paritaria docente, prevista para este martes en la Secretaría de Trabajo. En el primer encuentro, el Gobierno ofreció una recomposición del 3,5% para septiembre, de carácter remunerativo y bonificable, con una modificación en la base de cálculo. El incremento recién se percibiría con los haberes de octubre. Para el gremio, eso no alcanza ni de cerca.
La secretaria gremial de AGMER Central, Lía Fimpel, fue directa antes del primer encuentro: “Esperemos que el Gobierno, esta vez, vaya con una oferta donde realmente podamos llevar una propuesta a las asambleas escolares y al Congreso de AGMER, que cubra las expectativas”. La frase tiene un subtexto claro: en rondas anteriores, la oferta oficial no llegó a ningún lado.
Fimpel detalló los números que explican la urgencia. Según el gremio, la inflación acumulada entre diciembre de 2025 y agosto de 2026 fue del 24,7%, mientras que los incrementos salariales otorgados durante ese período quedaron por debajo de esa evolución. A eso se suma que parte del aumento se otorgó mediante sumas no remunerativas, lo que impacta negativamente en la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos, en la obra social y en los haberes de los docentes jubilados. “Llegamos a esta paritaria con un salario totalmente empobrecido. Hablamos de urgencia en una recomposición salarial”, sostuvo la dirigente.
La brecha entre lo que el Gobierno ofrece y lo que los docentes reclaman es el eje de tensión que definirá los próximos días. Si el Ejecutivo provincial no mejora sustancialmente su propuesta en la reunión de este martes, el Congreso Extraordinario de AGMER tendrá sobre la mesa una decisión que podría escalar el conflicto. Las asambleas escolares serán el termómetro previo antes de que el congreso dé su veredicto final.


