La detención se concretó en Mar del Plata y el nombre que circula en el mundo del hockey argentino genera conmoción: Horacio Norberto Asencio, de 59 años, entrenador con trayectoria en el deporte, quedó detenido acusado de haber abusado sexualmente de quien luego llegaría a integrar la selección nacional femenina, las Leonas.
La causa está caratulada como abuso sexual gravemente ultrajante, una figura que en el Código Penal argentino implica una modalidad especialmente degradante del delito. Según la denuncia, los hechos habrían ocurrido cuando la víctima tenía 15 años y Asencio se desempeñaba como entrenador en Monte Hermoso, localidad balnearia de la provincia de Buenos Aires.
El caso pone nuevamente el foco sobre los vínculos de poder que se construyen en el deporte de alto rendimiento desde la infancia. Un entrenador no es solo quien enseña técnica: es figura de autoridad, de confianza, muchas veces el adulto referente al que una familia le confía a su hija durante horas, viajes y concentraciones. Ese vínculo, cuando se pervierte, deja marcas que no se borran con los años.
La víctima llegó a vestir la camiseta de la selección argentina, un logro que exige años de sacrificio y dedicación. Que haya tenido que cargar con este peso en silencio —o que haya tardado tiempo en encontrar el camino para denunciar— es parte del daño que este tipo de situaciones provoca.
Al momento de la detención, Asencio no había dado su versión pública sobre los hechos que se le imputan. La investigación judicial sigue su curso con la causa ya en manos de la Justicia bonaerense.


