El Gobierno nacional presentó este martes el proyecto de Presupuesto 2027 ante la Cámara de Diputados, con un escenario que combina optimismo en el crecimiento y una apuesta fuerte a la baja de la inflación. Las cifras centrales: expansión del PBI del 4%, inflación interanual del 18% y un tipo de cambio mayorista de $1.847,60 para diciembre del año próximo.
El debate formal arrancará el 7 de octubre en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, con las exposiciones de los secretarios de Hacienda, Carlos Guberman, y de Finanzas, Federico Matías Furiase. Desde el oficialismo aclararon que el valor del dólar proyectado “no se trata de una predicción”, sino que surge de calcular el tipo de cambio actual más la inflación estimada para el año entrante.
En el detalle de las variables, el proyecto estima que el consumo privado crecerá un 3,4% y el consumo público apenas un 0,6%. El motor que más tracción genera en el esquema oficial es la inversión, con una expansión proyectada del 9,2%, luego de una caída estimada del 2,1% durante 2026. En materia comercial, el Ejecutivo apunta a exportaciones superiores a los US$130.000 millones y un saldo favorable de la balanza comercial de bienes y servicios por encima de los US$15.000 millones.
El equilibrio fiscal sigue siendo el eje central del relato económico del gobierno de Javier Milei. Para 2027 se proyecta un superávit primario del 1,3% del PBI, algo por debajo del 1,5% estimado para el cierre de 2026. El oficialismo plantea que el equilibrio de las cuentas públicas se mantendrá como una “regla fiscal inalterable” y que será el cuarto año consecutivo con resultado financiero positivo.
Los números del proyecto también revelan una tensión que el Gobierno prefiere no subrayar: las proyecciones para 2026 quedaron lejos de lo que se preveía. La inflación acumulada hasta septiembre de este año alcanzó el 21,3%, muy por encima del 10,1% que se había estimado. Y el crecimiento económico, que se proyectaba en 5,4%, quedó recortado a una estimación actual de apenas el 2,3%. El dato no es menor: con ese historial de proyecciones fallidas, el Congreso tendrá argumentos para cuestionar la consistencia del escenario que se dibuja para el año que viene.
En cuanto a los recursos totales, el proyecto estima que alcanzarán los $198.718.199,7 millones, un incremento del 25,3% respecto del ejercicio anterior. Los recursos impositivos y de contribuciones a la seguridad social representarán $198.450.296,3 millones, con un alza proyectada del 26,2%. Del lado del gasto, se destinarán $150.913.491,9 millones a servicios sociales, mientras que el servicio de la deuda pública demandará $18.609.176,1 millones.
El Presupuesto 2027 llega al Congreso con el sello de la austeridad como bandera y la inversión privada como apuesta de fondo. Si las variables se cumplen, sería un año de consolidación del modelo. Si no, el margen para corregir el rumbo se achica en un año electoral donde cada décima de inflación y cada punto de crecimiento tienen peso político directo.


