El número que el Gobierno puso sobre la mesa es ambicioso: inflación del 12% anual para 2027, cuando este año cerraría en torno al 30%. Si se cumple, sería una caída a menos de la mitad. Si no se cumple, será otro presupuesto que nace viejo.
Este martes 15 de septiembre, el ministro de Economía Luis Caputo envió al Congreso los lineamientos del Proyecto de Presupuesto 2027, cumpliendo con el límite legal. El documento sostiene las tres anclas del programa económico: baja de inflación, emisión cero y déficit fiscal cero. Nada nuevo en el discurso, pero ahora con números concretos para el año electoral.
En materia de actividad, el proyecto proyecta un crecimiento del Producto Bruto Interno de entre el 4% y el 5% para 2027. La cifra coincide con lo que el FMI plasmó en su último Staff Report de mayo, aunque la inflación proyectada por el Gobierno sería 3,5 puntos porcentuales superior a la que mostró ese documento. Para el cierre de 2026, en tanto, se estima que el PBI habrá crecido apenas un 2,5%, lejos del 5% que prometía la Ley de Presupuesto 2026 sancionada a fines de diciembre pasado.
El proyecto también contempla una baja adicional de impuestos equivalente a un punto del PBI, según anticipó el propio Caputo la semana pasada en la Convención Anual del IAEF en Misiones. La premisa de emisión cero —que implica eliminar la asistencia monetaria del Banco Central al Tesoro— quedará reflejada en el texto y está respaldada por la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, que ya tiene media sanción en Diputados.
Uno de los capítulos más llamativos del presupuesto es el denominado “Proyecto Malvinas”, que incluye un incremento significativo en los gastos del Ministerio de Defensa y de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). El DNU 867/2026 ya reasignó fondos en esa dirección: 218.000 millones de pesos al Ministerio de Defensa y otros 30.600 millones a la SIDE. De ese total, unos 206.373 millones ya fueron identificados como adelantos a proveedores y contratistas para Defensa, Ejército y Fuerza Aérea. El costo total del proyecto ronda los 500 millones de dólares —equivalente a unos 760.000 millones de pesos—, aunque aún no está definido cuánto de ese gasto se imputará al presupuesto del año próximo.
El contexto político no es menor: 2027 es año electoral, y un presupuesto que promete crecimiento, baja de impuestos y estabilidad de precios es también un documento de campaña. La historia reciente muestra que las proyecciones del Gobierno en materia de inflación no siempre se cumplen —el presupuesto 2026 estimaba un 10,1% anual y cerraría cerca del triple—, lo que obliga a leer los números con cautela. El proyecto ingresará por la Cámara de Diputados y deberá superar el debate parlamentario antes de convertirse en ley.


