Las palabras de Donald Trump sobre Malvinas siguen haciendo ruido en Buenos Aires. El presidente de los Estados Unidos calificó la disputa entre Gran Bretaña y Argentina como un “desastre potencial” durante su visita oficial a Dublín, Irlanda, y se ofreció como posible mediador. La respuesta del Gobierno argentino llegó este domingo, pero con guantes blancos.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, salió a hablar en Radio Mitre y eligió la moderación por sobre cualquier declaración contundente. “No es en contra de nadie, sino a favor de una solución pacífica”, dijo, y aclaró que “a Trump en el Gobierno se lo trabaja de manera integral y articulada”. Agregó que “seguramente el presidente Milei y el canciller Pablo Quirno están pensando y analizando las declaraciones”.
Presti no esquivó el fondo de la cuestión: “Todos los argentinos sabemos que es una causa nacional y sabemos que la única manera de recuperar la soberanía sobre las islas es de manera pacífica y diplomática”. También reivindicó a quienes combatieron en 1982: “Han perdido la vida 649 hombres en nuestras islas, de la Armada, el Ejército, la Fuerza Aérea”, sostuvo, y remarcó que no eran “pibes” sino “soldados que fueron a defender las islas”.
En el plano estratégico, el ministro destacó la alianza con Estados Unidos como un activo concreto: “Nos permite equiparnos y posicionarnos a nivel hemisferio”. Y reveló que el presidente le encargó personalmente “trabajar para crear las mejores condiciones estratégicas en el Atlántico Sur”.
El proyecto más ambicioso que mencionó Presti es la base naval en Ushuaia, anunciada por Milei en cadena nacional. Las obras arrancarán en enero de 2027, con una inversión de 450 millones de dólares y un desarrollo en cuatro fases. “Será un polo logístico comercial para hacer una proyección antártica internacional”, describió el ministro, subrayando que el objetivo es ampliar la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Presti también aprovechó para hacer balance histórico: “Es la primera vez en 40 años que veo una inversión importante en defensa. Es una herramienta de diplomacia del país”, afirmó, en referencia al “detrimento en el equipamiento y la capacitación” que, según él, caracterizó a las últimas décadas. El debate sobre Malvinas, con Trump como actor inesperado, vuelve a poner en el centro una causa que, como dijo el propio ministro, “cala muy hondo en el sentimiento patriótico” argentino.


