La justicia volvió a decir lo mismo: Demián Ferrari es culpable. La Cámara de Casación Penal de Concordia rechazó el recurso que presentó su defensa y ratificó la condena de 3 años y 8 meses de prisión por la muerte de Valentina Díaz, la joven que viajaba con él aquella noche en que todo terminó contra un árbol.
El fallo confirma los cargos por homicidio culposo y privación ilegítima de la libertad. Ferrari conducía alcoholizado cuando perdió el control del vehículo y chocó. Valentina no sobrevivió. Él sí. Y desde entonces, el proceso judicial fue el único camino que la familia de la víctima tuvo para buscar alguna forma de justicia.
La defensa intentó revertir la condena ante la Cámara de Casación, pero el tribunal no encontró motivos para apartarse del fallo original. La decisión no es definitiva: el fallo aún puede ser recurrido ante instancias superiores, lo que significa que la historia judicial de este caso todavía no cerró del todo.
Lo que sí quedó claro, una vez más, es el peso de una decisión al volante bajo los efectos del alcohol. Una vida que no volvió, una familia que carga con esa ausencia, y una condena que la Justicia entrerriana se negó a desarmar.


