El clásico rosarino no tuvo ganador, pero sí tuvo drama. Rosario Central y Newell’s empataron 1 a 1 en el Gigante de Arroyito por la fecha 8 del Torneo Clausura, con un final que se definió en el tiempo de descuento y con la intervención del VAR como protagonista inesperado.
El partido parecía encaminado hacia una victoria canalla. Gastón Ávila había abierto el marcador y Central sostuvo esa ventaja durante buena parte del encuentro, con la Lepra sin encontrar el camino al gol. Pero el fútbol, como siempre, guardó su cuota de suspenso para el final.
Fue Matías Cóccaro quien sacudió el Gigante con el empate en tiempo de descuento, en una jugada que primero generó dudas y luego fue validada tras la revisión del sistema de video arbitraje. El 1 a 1 definitivo dejó a ambos equipos con sensaciones encontradas: Central con bronca por lo que se le escapó, Newell’s con el alivio de no irse con las manos vacías de la cancha del rival.
El resultado mantiene la tensión en la tabla del Clausura, donde cada punto en un clásico pesa doble, tanto en lo deportivo como en lo anímico. El empate, en ese contexto, puede leerse de dos maneras según el color de la camiseta que uno vista.


