Lo dijeron antes. Lo advirtieron, lo pusieron por escrito, lo llevaron al Concejo Deliberante. Y la respuesta fue el silencio o, peor, la incredulidad. Ahora, con los afiliados del PAMI derivados a los hospitales públicos de Concordia, la realidad les está dando la razón de la peor manera posible.
Pérez, referente gremial del sector, fue claro: la derivación masiva de jubilados al sistema público va a hacer que quienes ya concurrían habitualmente a los hospitales les cueste más conseguir un turno. No es una hipótesis. Es lo que ya está pasando. El Hospital Heras, según explicó, pasará a funcionar con una lógica de atención primaria, similar a la de un centro de salud. Para eso habría que reestructurar sectores. “Va a llevar tiempo”, reconoció. “Hay que apurar los trámites”, agregó, como si el tiempo fuera un lujo que los jubilados tienen.
Los casos de mayor complejidad serían derivados al Masvernat. Pero ahí también hay problemas. “En esa zona ya había dificultades para que atendieran a la gente. Agregar más al Masvernat es más complicado”, señaló Pérez. Y remató con un dato que no debería pasar desapercibido: en este momento, el Masvernat no tiene gastroenterólogo. El que estaba, renunció. Sin reemplazo.
El panorama se completa con el Centro de Referencia Ramón Carrillo, que hace años dejó de ser hospital y funciona como un centro de salud más, sin capacidad para atender emergencias. Desde el PAMI lo mencionaron como una opción. Desde la Mesa de la Plaza 25 de Mayo, la respuesta fue directa: el Carrillo y el Constitución no tienen las condiciones para atender emergencias. Y Pérez aprovechó para hacer una pregunta que incomoda: por qué Paraná tiene hospital de Niños y Concordia no, a pesar del peso demográfico de los menores en la ciudad. El Carrillo tuvo esa capacidad. La perdió.
Cabrera, otro referente de la Mesa, apuntó a las contradicciones entre el discurso oficial del PAMI y la realidad de los afiliados. “Desde el PAMI pueden decir que van a ir al Masvernat y al Heras, pero una cosa es decirlo desde la oficina y otra es que realmente se atiendan, esperando tres o cuatro horas”, marcó. Y agregó que presentaron una nota en el Concejo para participar de una reunión. La respuesta: no saben cuándo será ni si se va a hacer.
Como si todo esto fuera poco, la derivación ocurre en un momento en que no se cubren suplencias en sectores que las necesitan. “Tienen la metodología del ajuste y no cambian para nada”, dijo Pérez. Desde el PAMI también sugirieron que lo que los hospitales de Concordia no puedan resolver, se derive a Chajarí, o incluso a Concepción del Uruguay, Gualeguaychú o Santa Fe. La Mesa duda de la capacidad real de esos efectores para absorber la demanda.
El Concejo Deliberante convocará a autoridades del Sanatorio Concordia y del PAMI para abordar la situación. La pregunta que flota en el aire es si esa reunión servirá para encontrar una salida real o simplemente para escuchar el protocolo de atención vigente, ese esquema que, hasta ahora, no convence a nadie que esté del lado de los jubilados.


