La Plaza 1º de Mayo de Paraná se llenó de pañuelos, brújulas y energía el sábado, cuando cerca de 200 niños y jóvenes se reunieron para festejar el Día del Scout Argentino y la Buena Acción. No fue un acto protocolar ni una foto para la ocasión: fue una jornada con juegos, propuestas al aire libre y el movimiento que caracteriza a un movimiento que lleva décadas formando carácter.
Las actividades ocuparon el espacio público con una vitalidad que no se improvisa. Grupos de distintas edades participaron de dinámicas pensadas para la fecha, en una celebración que combinó el espíritu lúdico con los valores que el escultismo promueve desde sus orígenes: servicio, comunidad, responsabilidad. En tiempos en que los pibes tienen cada vez más pantallas y menos plaza, ver doscientos chicos moviéndose al aire libre no es un detalle menor.
La jornada cerró con una misa en la Catedral de Paraná, dándole a la celebración un cierre con el componente espiritual que también forma parte de la identidad del movimiento scout en Argentina. Una jornada completa, de la plaza al templo, que marcó el día con presencia real en la ciudad capital entrerriana.


