La Expo Rural de Colón fue el escenario elegido por José Colombatto, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), para disparar con todo contra el proyecto de ley de ecocidio que se debate en el Senado. El mensaje fue directo: una norma mal redactada puede convertirse en un garrote legal contra el mismo sector que alimenta al país.
“El proyecto de ecocidio no puede convertirse en una herramienta para criminalizar la producción”, afirmó Colombatto ante productores y referentes del agro. El dirigente apuntó que la iniciativa incorpora figuras penales amplias y ambiguas que generan inseguridad jurídica, poniendo bajo sospecha a quienes trabajan la tierra todos los días. “No necesitamos leyes que pongan bajo sospecha al que produce; necesitamos reglas claras, responsabilidad, controles efectivos y diálogo”, remarcó.
El argumento central de CRA no es negar la protección ambiental, sino exigir que esa protección no se construya sobre normas imprecisas. Colombatto subrayó que los productores agropecuarios son los primeros interesados en preservar los recursos naturales, dado que de ellos depende la continuidad de su propia actividad. “Proteger el ambiente es un objetivo compartido, pero no puede hacerse afectando la libertad de producir y de invertir”, sostuvo.
Más allá del eje ambiental, el discurso abarcó una agenda amplia. Colombatto reclamó un SENASA fortalecido con mayor presencia territorial, advirtiendo que “la sanidad no se garantiza con más resoluciones, sino con un Estado presente en el territorio”. También defendió el rol del IPCVA como herramienta para abrir mercados internacionales y mejorar el valor de la hacienda, y respaldó la incorporación de la figura del vandalismo rural en la legislación argentina, para dar respuesta legal específica a los ataques contra instalaciones, alambrados, silos y corrales.
En materia económica, el vicepresidente de CRA volvió a levantar una bandera histórica del sector: la eliminación de los derechos de exportación. “El campo necesita producir, invertir y generar empleo, no seguir financiando al Estado con un impuesto que desalienta la producción y reduce la competitividad”, afirmó, reclamando reglas previsibles que incentiven la inversión en genética, tecnología e infraestructura.
Colombatto cerró su intervención reivindicando el gremialismo rural como presencia permanente, no solo de emergencia. “El gremialismo no aparece solamente cuando hay un problema. Está los 365 días del año acompañando al productor”, dijo, y convocó a cada productor a participar activamente en su sociedad rural. La Sociedad Rural de Colón recibió además el reconocimiento del dirigente por una nueva edición de la exposición.


