El concepto de soberanía nacional no está ni cerca de ser una reliquia del pasado, al menos para la mayoría de los argentinos. Una encuesta reciente lo dejó en claro con números que difícilmente puedan ignorarse en año electoral.
El relevamiento fue realizado por Zuban Córdoba entre el 8 y el 10 de agosto de 2026, sobre una muestra de 1.200 casos de personas mayores de 16 años de todo el país. Modalidad 100% online, margen de error de +/- 2,83% y nivel de confianza del 95%.
El punto de partida es una frase que generó ruido: el canciller Quirno sostuvo que el concepto de soberanía nacional es «anticuado». El 66,7% de los encuestados dijo estar «muy en desacuerdo» con esa definición, y otro 7,6% se sumó con un desacuerdo parcial. En el otro extremo, apenas el 5,9% estuvo muy de acuerdo. Casi tres de cada cuatro argentinos rechazan la idea de que la soberanía sea un concepto superado.
Cuando la encuesta preguntó sobre el rumbo económico e internacional, el 60,5% eligió «abrirse al mundo pero cuidando los recursos estratégicos». Un 24,5% optó por reservar exclusivamente para los argentinos la explotación de todos los recursos. La apertura sin restricciones apenas reunió el 14,2%. El dato es elocuente: el rechazo a la apertura irrestricta no se traduce en aislamiento, sino en una demanda de apertura con condiciones.
Tres afirmaciones concretas refuerzan ese cuadro. Que los recursos naturales estratégicos —litio, tierras, agua— deberían quedar mayoritariamente en manos argentinas concitó el acuerdo del 81,8%. Que es más importante proteger la producción y la industria nacional obtuvo el respaldo del 74,1%. Y que Argentina debe tomar sus decisiones de política exterior en función de su propio interés, sin alinearse automáticamente con potencias extranjeras, alcanzó el 77,9% de acuerdo. Tres ítems, tres resultados por encima del 70%.
El dato con mayor peso político aparece cuando la encuesta traslada esas posiciones al terreno electoral. Ante la pregunta de si consideraría priorizar su voto hacia una propuesta más nacionalista o soberanista en materia de tierras, recursos naturales y relaciones internacionales, el 65,3% respondió que sí. El 24,3% dijo que no y el 10,4% no supo responder. Casi dos de cada tres consultados están dispuestos a tener en cuenta una agenda soberanista a la hora de votar.
El relevamiento no identifica candidatos ni permite determinar a qué espacio político beneficiarían estas preferencias. Lo que sí muestra con claridad es que la discusión sobre la apertura económica, la explotación de recursos naturales, las inversiones extranjeras y el alineamiento internacional volvió a ocupar el centro de la política argentina, y que una porción mayoritaria de la ciudadanía tiene posiciones definidas al respecto.


