Viajó más gente, pero con la billetera más corta. El fin de semana largo por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín dejó un número llamativo: 1.074.171 turistas se desplazaron por todo el país, un 24,2% más que en el último fin de semana largo comparable, el de 2023. Sin embargo, el festejo tiene letra chica.
El gasto promedio diario por turista fue de $ 114.464, que medido a precios constantes resultó 13,2% inferior al de aquel año. La estadía promedio cayó de 2,3 a 2 días, una baja del 13%. En criollo: viajó más gente, pero se quedó menos tiempo y gastó menos en términos reales. El impacto económico directo total alcanzó los $ 245.907 millones, con una caída real del 6,3% frente a 2023. El bolsillo manda.
El patrón que se repite en 2026 es claro: viajes cortos, decisiones de último momento y consumo selectivo. Las reservas iniciales fueron moderadas en muchos destinos y mejoraron sobre la fecha, con fuerte presencia del turismo de cercanía y los excursionistas. Nada de planificación anticipada: Argentina viaja cuando puede y como puede.
Entre los ganadores del fin de semana estuvieron Bariloche, que rozó el 100% de ocupación impulsada por las nevadas y la Fiesta de la Nieve; Jujuy, con el 83% y una agenda cargada que incluyó el Toreo de la Vincha y un recital de La Renga; y Termas de Río Hondo y el conglomerado Capital-La Banda en Santiago del Estero, que llegaron al techo. En la provincia de Buenos Aires, Tandil brilló con el 90%, mientras que Mar del Plata y Pinamar apenas rondaron el 45-47%.
Entre Ríos sostuvo un buen movimiento. Villa Elisa alcanzó el 86% de ocupación y Federación el 65%, mientras que Paraná, Colón, Gualeguaychú y Concordia acompañaron con ferias, encuentros gastronómicos y actividades deportivas. Los destinos termales y de naturaleza volvieron a ser la carta fuerte de la provincia.
En lo que va del año, los siete fines de semana largos de 2026 acumularon 11.448.694 turistas, con una estadía promedio de 2,4 días y un gasto diario de $ 110.300. El impacto económico acumulado trepó a los $ 3,08 billones. El turismo interno sigue siendo una válvula de escape para millones de argentinos, aunque cada vez más ajustada a los tiempos que corren.


