Una fecha del siglo XVI y un cruce en las redes sociales que volvió a poner sobre la mesa la disputa de soberanía por Malvinas. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Ciro Álvarez, salió a responderle a una funcionaria del gobierno británico que celebraba el llamado Falklands Day, y lo hizo con historia en mano y sin filtros.
La chispa la encendió Uma Kumaran, subsecretaria Parlamentaria para los Territorios de Ultramar y del Caribe del Reino Unido, quien el viernes 14 de agosto felicitó a los habitantes de las islas por conmemorar el “primer avistamiento de las Islas por John Davis en 1592“. “Gran Bretaña siempre apoyará sus derechos a determinar su propio futuro”, añadió Kumaran en su posteo.
La respuesta de Álvarez no tardó. “Hasta en esto mienten“, escribió el funcionario argentino, y desplegó un recorrido cartográfico que deja a Davis bastante lejos del podio. Primero mencionó una posible expedición de Américo Vespucio en 1502, aunque reconoció que es “muy discutido e improbable según la mayoría de historiadores”. Luego citó una expedición portuguesa anónima de alrededor de 1518-1519, basada en mapas del cartógrafo Pedro Reinel. El punto más sólido que señaló fue la expedición de Magallanes en 1520, con Esteban Gómez como protagonista y el mapa del piloto Andrés de San Martín como respaldo cartográfico español. A eso sumó la expedición de Alonso de Camargo en 1540, con llegada e invernada documentadas.
“Tarde llega John Davis (1592)”, remató Álvarez, aclarando que esa reivindicación británica está “hoy relativizada porque las islas ya figuraban en mapas anteriores”. El propio funcionario reconoció que “los propios historiadores británicos serios lo descartan totalmente”, lo que le da más peso al argumento: no es solo la posición argentina, es una discusión que existe dentro de la propia academia anglosajona.
El Falklands Day que celebran los británicos tiene otra capa histórica que Álvarez no pasó por alto: el nombre “Falkland” fue adjudicado recién en 1690, cuando un capitán bautizó un estrecho en honor al tesorero de la Armada que financió su viaje, Anthony Cary, quinto vizconde de Falkland, una ciudad de Escocia. Nada que ver con 1592.
Al cruce se sumó, desde otro registro, el rey Carlos III, quien envió una salutación formal destacando el “carácter único” de los territorios de ultramar y mencionando obras en las islas como una nueva central eléctrica y la renovación de infraestructura portuaria. El monarca expresó su confianza en que el año traerá “progreso y bienestar continuos” para la comunidad isleña.
El episodio ilustra una disputa que no descansa: cada efeméride británica sobre Malvinas activa la respuesta argentina, y esta vez el gobierno de Javier Milei eligió el terreno histórico y cartográfico para dar la pelea, con un funcionario que conoce el expediente y no esquivó el debate.


