Hay gestos que dicen más que cualquier declaración. Marcos Senesi, el defensor entrerriano que milita en el Tottenham, protagonizó una bienvenida que no pasó desapercibida: cuando llegó al club el nuevo refuerzo español, campeón del mundo con España, Senesi encabezó un pasillo de aplausos y lo recibió con un abrazo afectuoso que rápidamente circuló entre los hinchas del conjunto inglés.
El detalle tiene su condimento extra: los dos jugadores fueron finalistas del último Mundial, uno del lado argentino y otro del español. Ahora, en lugar de verse desde lados opuestos de la cancha, van a compartir vestuario, entrenamientos y, si el técnico lo dispone, también la defensa del equipo londinense.
Para Senesi, el gesto no es menor. El entrerriano todavía espera por su debut oficial con la camiseta del Tottenham, lo que le da a esta bienvenida un carácter particular: fue él quien tomó la iniciativa de hacer sentir cómodo al recién llegado, aun cuando su propio lugar en el equipo todavía no está del todo consolidado. Eso habla de carácter, o al menos de inteligencia para construir vínculos dentro del grupo.
La escena del abrazo entre el argentino y el español generó reacciones positivas entre los seguidores del club, que ven con buenos ojos la llegada de un campeón del mundo y valoran la actitud integradora de Senesi. En el fútbol europeo, donde las tensiones entre figuras de distintas selecciones a veces trascienden los vestuarios, este tipo de gestos no son tan comunes como debieran.
Senesi sigue a la espera de su oportunidad en el equipo titular del Tottenham, mientras el nuevo compañero español se suma a la pretemporada y empieza a adaptarse a la exigencia de la Premier League.


