La polémica estaba servida: cuando los trabajadores viales se concentraron frente a la sede de Vialidad Provincial en Paraná para protestar por el cierre de la Zonal 19, la respuesta oficial no tardó en llegar. Y vino con argumentos.
El senador Vergara salió a aclarar el panorama: la Zonal Paraná no se cierra, se reorganiza. Según explicó, la justificación es de fondo: la zonal tiene una territorialidad muy reducida, ya que la mayor parte de su jurisdicción cae dentro del ejido municipal. Mantener una estructura completa para atender apenas 130 kilómetros de red vial, sostuvo, no resulta razonable.
La preocupación gremial, encabezada por el Sindicato de Obreros y Empleados Viales de Entre Ríos (SOEVER) y su secretario general Federico Colominas, apuntó principalmente a los posibles traslados. Los 28 agentes alcanzados por la medida temen que cambiar de dependencia altere sus condiciones cotidianas de trabajo. Es un reclamo legítimo y el propio senador lo reconoció.
Lo que Vergara subrayó con firmeza es que ninguno de esos 28 trabajadores pierde su puesto. Serán incorporados a otras áreas: Obras por Administración, Canteras y la Administración Central. Los caminos que hoy atiende la Zonal Paraná pasarán a las zonales de Cerrito y Seguí, mientras que en la capital provincial se mantendrá capacidad operativa para tareas puntuales, como la conservación del Acceso Norte.
El argumento central del senador es que los recursos no desaparecen, se redistribuyen donde más hacen falta. “No estamos quitando recursos a Vialidad, sino poniéndolos donde más se necesitan”, afirmó. De hecho, maquinaria de la Zonal Paraná ya viene colaborando en departamentos como Concordia, Tala y Paraná. La reorganización, según la visión oficial, solo le daría un marco más permanente y eficiente a ese trabajo que ya ocurre de manera informal.
A eso se suma la incorporación de nuevo equipamiento: tres motoniveladoras, tres compactadores, tres regadores y dos retroexcavadoras, con los que se conformarán equipos capaces de intervenir simultáneamente en distintos puntos de la provincia. No es un recorte de capacidad operativa, es la tesis que defiende el oficialismo.
Vergara enmarcó la medida en el proceso de reformas que impulsa el gobernador Rogelio Frigerio y fue directo al señalar que cada vez que el gobierno intenta modificar una estructura, aparecen voces que presentan cualquier cambio como un ajuste. “No llegamos para conservar las cosas como estaban”, remató. La mesa de diálogo con SOEVER ya fue abierta, lo que al menos garantiza que el debate no se cierra de un portazo. Cómo evolucione esa negociación será la clave para saber si la reorganización termina siendo lo que el senador promete o algo distinto.


