El Congreso de AGMER sesionó con la mecha encendida. La decisión del Ejecutivo provincial de pagar por decreto la oferta salarial que los sindicatos habían rechazado en paritaria fue la gota que colmó el vaso, y los congresales respondieron con una resolución que le da carta blanca a la conducción para escalar el conflicto.
La Comisión Directiva Central quedó facultada para ejecutar todas las medidas de acción que considere necesarias en defensa del salario docente, las condiciones laborales, la salud y la infraestructura edilicia, el sistema de comedores escolares y el financiamiento educativo. En términos concretos: el gremio puede convocar paros, movilizaciones o cualquier otra forma de presión sin necesidad de volver a reunir el Congreso.
Entre las resoluciones aprobadas, los congresales exigieron la convocatoria urgente a paritaria salarial con los puntos planteados en el Congreso del 23 de febrero de 2026, y rechazaron de plano la ley de reforma previsional, a la que calificaron como un retroceso para activos y jubilados por igual.
Uno de los puntos más filosos del pliego fue el rechazo al Decreto 852/26, que adjudica a la empresa Teknofood la provisión de alimentos ultraprocesados a los comedores escolares. Para un gremio que lleva meses denunciando el deterioro de las condiciones en las escuelas, que el Estado provincial contrate ese tipo de provisión es una provocación difícil de digerir.
El Congreso también aprobó repudiar los dichos del gobernador Frigerio, quien afirmó que los sueldos iniciales docentes están por encima de la inflación. Los docentes lo llaman directamente un discurso falaz. La disputa por los números ya no es técnica: es política.
A eso se sumó el respaldo al proyecto del fondo fiduciario elaborado por la Multisectorial en defensa de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos, como herramienta para garantizar su sostenimiento frente a la reforma previsional en curso.
Por último, los congresales repudiaron la represión registrada frente al Congreso de la Nación contra ciudadanos que se manifestaban en defensa de la actual Ley de Tierras, sumando ese reclamo al pliego de posicionamientos políticos del gremio. El conflicto docente en Entre Ríos llega al segundo semestre del año con más frentes abiertos que nunca y sin señales de acercamiento entre las partes.


