El silencio del Ejecutivo Municipal de Paraná tiene un precio: los concejales del bloque Juntos por Entre Ríos (JxER) se cansaron de esperar y escalaron la presión. Después de que venciera ampliamente el plazo legal para responder un pedido de informes ingresado en marzo de este año en el Honorable Concejo Deliberante, el bloque activó el mecanismo previsto en la Ordenanza N° 9.551 sobre Acceso a la Información Pública.
El objeto del reclamo es la Fiesta Nacional del Mate, un evento que, según los propios ediles, implicó una importante inversión de recursos municipales. La pregunta que el Ejecutivo no quiso —o no supo— responder es simple: ¿cuánto costó y quién cobró? Desde el bloque fueron directos: «El acceso a la información pública no es una concesión del gobierno de turno, sino una obligación legal e institucional».
El pedido es exhaustivo. Los concejales solicitan el costo total del evento, el presupuesto originalmente previsto y los aportes del Ente Mixto de Turismo de Paraná (Empatur). También exigen el detalle de gastos en infraestructura, logística, escenarios, sonido, iluminación y seguridad. Nada queda afuera.
Uno de los puntos más sensibles es la nómina de proveedores y contratistas: quiénes cobraron, cuánto y bajo qué procedimiento. Se solicita especial atención a las contrataciones directas y a la identificación de empresas o productoras privadas que hayan intervenido en la organización. En el mundo de los festivales públicos, ese rubro suele ser donde aparecen las sorpresas.
El pedido también apunta a los cachets de los artistas contratados, los subsidios otorgados a terceros vinculados al evento, y los ingresos obtenidos por entradas y sponsors. En cada caso, los ediles exigen documentación de respaldo: si no está, la respuesta se considerará incompleta.
Pero la Fiesta del Mate no es el único expediente que duerme sin respuesta. Desde JxER advirtieron que también hay pedidos de informes sin contestar sobre cortes de agua, la estructura de financiamiento de la radio municipal, el rediseño de la bicisenda, la concesión y demolición de la vieja terminal de ómnibus, entre otros temas. El patrón es el mismo: preguntas que incomodan, silencio como respuesta.
Los concejales dejaron en claro que seguirán utilizando todas las herramientas institucionales disponibles para garantizar el control sobre el uso de los recursos públicos en Paraná.


