Un autoelevador, dos teléfonos celulares y munición. Ese fue el resultado de una serie de allanamientos ejecutados en distintos domicilios de la ciudad, en el marco de una investigación por presunta estafa.
Las medidas judiciales se solicitaron y diligenciaron a partir de las averiguaciones previas del caso. El objetivo era dar con las personas investigadas y, sobre todo, con el equipo que se sospechaba estaba en poder de los implicados. El resultado fue concreto: se localizó y secuestró un autoelevador marca Koning, modelo CPCD25, junto con su caja de herramientas y los manuales de usuario.
Pero no fue todo. En otro de los domicilios allanados, los efectivos procedieron al secuestro de dos teléfonos celulares y un cartucho calibre 7,62. La presencia de munición en el marco de una causa por estafa no es un detalle menor: agrega una arista que la Justicia deberá evaluar con atención.
Todos los elementos quedaron a disposición de la autoridad judicial interviniente. Las actuaciones continúan abiertas y la causa sigue su curso.


