El proyecto de reforma previsional en Entre Ríos tiene los votos para ser aprobado. Y eso, para AGMER, es una derrota anunciada que no ocultan ni disimulan. Semanas de acampe en Plaza Mansilla, movilizaciones, jornadas en plazas y rutas de la provincia: todo ese esfuerzo no alcanzó para frenar una iniciativa que, según el gremio, ni siquiera fue leída en profundidad por quienes la van a votar.
Fimpel, referente del gremio, fue directa: “Muchos de los diputados ahí presentes no habían leído el proyecto. No lo conocían y se estaban enterando por lo que teníamos para decirles”. La denuncia es grave. Un dictamen aprobado en menos de 24 horas, sin debate real dentro de las dos comisiones a las que fue girada la iniciativa. El apuro, dijo Fimpel, tenía una razón clara: que el gremio no siguiera diciendo “todas las verdades que teníamos”.
En el fondo del proyecto hay cambios concretos que afectan el bolsillo de los docentes. El 82% móvil dejará de calcularse sobre los últimos 10 años de carrera para extenderse a los últimos 15. Además, quienes se jubilen —52 años las mujeres y 54 los varones— deberán seguir aportando entre un 19 y un 6% escalonadamente hasta cumplir los 60 y 65 años respectivamente. A eso se suma la decisión de pagar aumentos por decreto con “montos en negro”, según señaló Fimpel.
Uno de los puntos más cuestionados es un artículo que establece que si el gobierno nacional sube las edades jubilatorias, Entre Ríos deberá hacer lo mismo de forma automática. Para AGMER, eso equivale a entregar la Caja de Jubilaciones a la Nación. “Aunque es inconstitucional, se lo hace de igual modo en la letra de la ley de forma encubierta”, advirtió la gremialista. También preocupa la libertad que se le otorga al presidente de la Caja para interpretar la normativa: nadie puede explicar con claridad cómo se calculará el haber inicial. “Hablan de un promedio actualizado pero nadie puede explicar cómo va a ser ese cálculo”, se preguntó Fimpel.
El gremio sostiene que el déficit de la Caja no es responsabilidad de los trabajadores sino una consecuencia directa de la decisión política de reducir puestos. “En las escuelas faltan ordenanzas, cargos para equipos directivos y docentes en general”, remarcaron. “El Estado sigue ajustando, cerrando puestos de trabajo y ahora siguen con las jubilaciones”, enfatizó Fimpel, que calificó al proyecto como uno que “ataca una vez más a quienes menos tienen”.
Aun así, el gremio reconoce que la presión social logró modificar el proyecto original. Frigerio, gobernador de la provincia, “no puede negar” el consenso social construido contra la reforma, según Fimpel. En paralelo, hoy se lleva a cabo un paro docente en las escuelas públicas de la provincia. El gremio convocará en breve a un Congreso para definir los próximos pasos, con el salario como otro frente abierto: Fimpel fue categórica al calificar de “mentiras” los datos oficiales que indican que el salario docente le ganó a la inflación desde diciembre de 2023 a la fecha.


