Con la firma puesta y la agenda clara, Rogelio Frigerio asumió la presidencia pro témpore de la Región Centro durante la cumbre realizada en San Francisco, el bloque que integran Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe. No fue un acto protocolar vacío: el gobernador entrerriano llegó con posiciones concretas y las puso sobre la mesa.
El eje central del discurso de Frigerio fue el federalismo. En un país donde las provincias históricamente reciben menos de lo que aportan, el gobernador reivindicó el trabajo conjunto entre los tres distritos como una herramienta real para equilibrar la balanza con el poder central. La Región Centro no es solo una foto: es una alianza productiva que representa una porción significativa del PBI nacional.
Pero el planteo que más resonó fue el pedido de eliminar los impuestos distorsivos. Frigerio apuntó contra esas cargas que no financian servicios sino que encarecen la producción, ahuyentan inversiones y castigan al sector privado sin que nadie pueda explicar bien para qué sirven. En una economía que todavía busca estabilizarse, el reclamo tiene peso político y económico al mismo tiempo.
La agenda que el gobernador dejó planteada para su gestión al frente del bloque incluye tres frentes: infraestructura, educación y producción. Tres áreas donde las tres provincias tienen desafíos comunes y donde la acción coordinada puede generar resultados que ninguna podría lograr por separado. Rutas, conectividad, formación laboral y cadenas de valor compartidas son parte de ese horizonte.
La Región Centro viene ganando peso como actor colectivo en la negociación con el gobierno nacional, y la presidencia pro témpore de Frigerio marca el turno de Entre Ríos de conducir ese proceso. Lo que venga de esta etapa dependerá de cuánto se traduzca en acuerdos concretos y no solo en declaraciones de cumbre.


