Un aumento del 4% sobre los haberes de julio: eso es lo que resolvió el Departamento Ejecutivo Municipal de Paraná para sus trabajadores. La medida llega en un contexto económico que sigue poniendo a prueba los bolsillos de los empleados públicos y que obliga a los municipios a dar respuestas, aunque sea parciales.
La decisión apunta a sostener el poder adquisitivo de los agentes municipales, en un escenario donde la inflación acumulada sigue siendo el telón de fondo de cada negociación salarial. No es un salto extraordinario, pero es una señal de que el Ejecutivo de Paraná optó por moverse antes de que el malestar se instale entre los trabajadores.
El incremento se verá reflejado directamente en los haberes del mes de julio, sin necesidad de esperar una nueva ronda de paritarias. Una medida unilateral del municipio que, en la práctica, representa un alivio acotado pero concreto para quienes dependen del sueldo municipal para llegar a fin de mes.


