Una advertencia que hay que tomar en serio. El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Entre Ríos (CPCEER) encendió las alarmas ante una seguidilla de intentos de estafa registrados en Paraná y otras localidades de la provincia: personas que se hacen pasar por contadores matriculados para obtener datos de particulares y empresas.
El esquema es clásico pero efectivo. Alguien se comunica, se presenta como profesional contable, genera confianza y pide información sensible. El objetivo, como siempre, es quedarse con datos que después se usan para vaciar cuentas, suplantar identidades o cometer otros delitos. No es un rumor: el propio organismo que nuclea a los contadores de la provincia salió a advertirlo formalmente.
La pregunta que hay que hacerse antes de dar cualquier dato es simple: ¿quién te llama, desde dónde y por qué necesita esa información? Un contador legítimo no va a pedirte claves, contraseñas ni datos bancarios por teléfono o mensaje. Si alguien lo hace, hay que cortar la comunicación de inmediato.
El CPCEER recomendó verificar la matrícula de cualquier profesional antes de compartir información, algo que puede hacerse directamente a través del Consejo. También instaron a no responder mensajes de texto, llamadas o correos electrónicos sospechosos que soliciten datos personales o contables bajo ningún pretexto.
Este tipo de maniobras suele apuntar tanto a personas físicas como a pequeñas y medianas empresas que pueden no tener un asesor de confianza al que consultar rápido. La prevención empieza por la desconfianza razonada: ante la duda, no dar nada y consultar con un profesional conocido o directamente con el Consejo Profesional.


