La cuota de exportación de carne vacuna argentina a Estados Unidos tiene los días contados, al menos en su formato actual. Sergio Iraeta, secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, fue claro: la renegociación no empieza ahora, sino cuando el acuerdo venza el 31 de diciembre de 2026.
El funcionario lo dijo sin vueltas durante su recorrida por el pabellón de maquinaria agrícola en la apertura de la 138° Exposición Rural de Palermo, donde lo acompañaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino. “Hay que esperar qué resuelven los americanos cuando se venza”, señaló Iraeta, y agregó que “lo mejor que podemos hacer es cumplir, para ser proveedores confiables”.
El contingente arancelario vigente comprende 100.000 toneladas anuales: las 20.000 toneladas históricas más 80.000 adicionales incorporadas este año, distribuidas en cupos trimestrales de 20.000 toneladas. El impacto en los números fue contundente: entre enero y mayo se exportaron 42.000 toneladas frente a las 17.100 del mismo período de 2025, un salto del 145% en volumen. En valor, el crecimiento fue aún más llamativo: de 117 millones de dólares a 355 millones, un incremento del 203%.
Iraeta también celebró una buena noticia en el frente europeo: la Unión Europea decidió no incluir a la soja argentina en la categoría de alto riesgo de cambio indirecto de uso del suelo (ILUC), lo que hubiera bloqueado prácticamente el ingreso del biodiésel nacional al bloque. “Era un tema que preocupaba porque son varios millones de dólares en exportaciones que estaban en riesgo”, reconoció el secretario, quien además destacó el cumplimiento de las cuotas del acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Sobre el discurso de apertura del presidente Javier Milei, previsto para el domingo 26 de julio, Iraeta prefirió no adelantar nada: “Si se va a anunciar algo, lo hará él”. También barajó la posibilidad de reunirse con la Mesa de Enlace en el marco de la muestra y destacó el buen clima que percibe en el sector agropecuario. La estrategia oficial, por ahora, es una sola: cumplir los compromisos asumidos y esperar que el mercado estadounidense abra la puerta a una nueva negociación cuando llegue el momento.


