El castigo, dicen los concejales, no es a un intendente ni a una gestión: es a la gente. Con esa frase, el edil de Más para Entre Ríos, Víctor Miño Villalba, sintetizó el rechazo del bloque peronista de Feliciano a la reforma previsional que avanza en la provincia y que, según advierten, terminará vaciando aún más las arcas de los municipios del norte entrerriano.
Miño Villalba apuntó directamente contra la senadora Domínguez, a quien acusó de minimizar las consecuencias de la iniciativa para los gobiernos locales. El concejal no se anduvo con rodeos: la describió como alguien que «más que opositora se comporta como oficialista desde el primer día». La chicana tiene contexto: días atrás, la legisladora celebró el anuncio de obras de red cloacal y agua potable en el barrio El Cardal, sin aclarar, según el edil, que esos fondos provienen de un crédito que toma el propio municipio, con la provincia actuando apenas como garante. «Es plata de los felicianenses para obras de los felicianenses», remarcó.
El diagnóstico que traza el bloque es contundente. La reforma previsional no llega sola: se acumula sobre la baja en la coparticipación, los recortes en los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), la quita del subsidio al transporte y los ajustes en desarrollo social, salud y educación. Todo eso, en un municipio que ya asume funciones que deberían ser provinciales: medicamentos, subsidios y traslados de vecinos a otras localidades corren con fondos exclusivamente municipales, porque la provincia, según Miño Villalba, brilla por su ausencia en materia de obras y políticas de desarrollo local.
Sobre los números concretos del proyecto, el concejal precisó que el aporte previsional se fija en un tres por ciento para los organismos en general, mientras que para los organismos superavitarios la cifra baja a un uno y medio por ciento. Cifras que, en el contexto de municipios que ya estiran cada peso, no son menores.
El cuestionamiento no se quedó en la coyuntura. Miño Villalba abrió el debate hacia algo más estructural: «El gobierno de Rogelio Frigerio y los legisladores deberían estar pensando en cómo producir empleo formal para los jóvenes, mejorar rutas y caminos rurales en el norte entrerriano, mejorar la infraestructura educativa y de salud en zonas alejadas de las grandes localidades». La Caja de Jubilaciones de los empleados públicos, dijo, no puede ser el único eje del debate cuando hay problemas de fondo sin resolver.
La posición de los ediles de Feliciano recibió el respaldo expreso de la Liga de Concejales Justicialista, que se alineó con el planteo del bloque local. La disputa entre el peronismo municipal y la senadora Domínguez refleja una tensión que va más allá de la reforma previsional: es la pelea por quién paga los platos rotos del ajuste en los municipios más chicos de Entre Ríos.


