Casi la mitad. Eso arrojan los números oficiales del SENASA sobre el avance del HLB (Huanglongbing) en la citricultura entrerriana, y el dato no admite eufemismos: de 176 muestras vegetales tomadas en la provincia, 77 dieron positivo. Una enfermedad sin cura, que mata la planta en un plazo de entre dos y tres años, avanza sobre las cerca de 36.000 hectáreas de cítricos que tiene Entre Ríos.
La información surge de informes oficiales firmados el 8 de julio de 2026 por Néstor José Micheloud, director del Centro Regional Entre Ríos del SENASA, en el marco del expediente EX-2026-62182653, obtenido bajo la Ley de Acceso a la Información Pública. Los datos del tablero oficial de monitoreo tienen corte al 26 de junio de 2026 y registran 7.416 sitios monitoreados y 244 muestras totales entre material vegetal e insectos.
El desglose es contundente: además de las 77 muestras vegetales positivas, 9 de las 88 muestras de insectos también arrojaron resultado positivo para la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus, transmitida por el psílido asiático Diaphorina citri. El mismo tablero consigna 7.172 monitoreos sin muestra y ninguna trampa activa al momento del corte, un dato que merece seguimiento en los próximos informes oficiales.
La geografía del problema tiene un epicentro claro: el departamento Federación, donde más de ochenta establecimientos están bajo plan de trabajo obligatorio según la Resolución SENASA N° 596/2025, que exige ese régimen a todo predio con al menos un caso positivo en los últimos tres años. Las acciones sanitarias corren por cuenta del productor y son fiscalizadas de forma estricta por los técnicos del organismo.
El panorama es distinto en el departamento Concordia, que según el informe oficial se mantiene libre de la enfermedad. Allí el monitoreo a campo continúa activo y las detecciones sospechosas se derivan al laboratorio del INTA Concordia para confirmación mediante técnica de PCR. Ante un resultado positivo confirmado, la erradicación de los ejemplares afectados es inmediata.
El HLB no tiene tratamiento: la planta infectada muere sin excepción, y en ejemplares jóvenes el deterioro es aún más veloz, con escasa o nula producción de fruta. La Ley N° 26.888 creó el Programa Nacional de Prevención del HLB precisamente para blindar la citricultura nacional ante esta amenaza. Con casi la mitad de las muestras vegetales dando positivo en Entre Ríos, la presión sobre los productores y sobre el sistema de monitoreo es, a esta altura, mayúscula.


